La bromhidrosis es una enfermedad que afecta tanto a hombres como a mujeres y que puede llegar a ser un problema para las personas que la padecen ya que causa mal olor corporal.
Esta afección se produce por una alteración de las glándulas apocrinas, que están ubicadas, principalmente, en las axilas, pies, genitales y pecho.
“El sudor que producen estas glándulas está compuesto, principalmente, por proteínas, amonios, ácidos grasos, carbohidratos y hierro. Estos se son metabolizados por la flora bacteriana de la piel liberando las sustancias responsables del mal olor.”
¿Por qué se produce la bromhidrosis?
La bromhidrosis puede tener un origen genético, pero también, podría ser causada por alguna otra enfermedad, hecho que debe ser descartado por un especialista médico.
Esta patología, se puede originar como consecuencia de enfermedades metabólicas como la diabetes, tiroides, alteraciones en la glándula suprarrenal, entre otras. Asimismo, algunos fármacos, en ocasiones, pueden llegar a producir mal olor corporal.
Ciertos hábitos alimenticios también pueden influir en el mal olor corporal. Además, sería conveniente abandonar los tóxicos como el alcohol y el tabaco, las especias, la cebolla y el ajo.
¿Cómo combatir el mal olor corporal?
Hoy en día, existen muchas soluciones para tratar la bromhidrosis. Por un lado, debemos tomar ciertas precauciones dentro de nuestra rutina: lavarse con un jabón germicida de 2 a 3 veces al día, depilarse o afeitar regularmente el vello para reducir la humedad y la acumulación de bacterias o, por ejemplo, llevar ropa de recambio de ropa para minimizar la acumulación de sudor y el posterior mal olor que produce.

Además de estos consejos domésticos, podemos encontrar otras soluciones que pueden ayudar a combatir el mal olor corporal de manera efectiva:
Antitranspirantes
En la actualidad existe una amplia oferta de antitranspirantes para combatir el sudor y el mal olor corporal, así como la sudoración excesiva.
Estos actúan bloquean de manera transitoria, los conductos sudoríparos de las glándulas apocrinas, por lo que detienen temporalmente la sudoración y la proliferación de bacterias.
Los antitranspirantes más habituales son de tipo roll-on aunque en los últimos años han aparecido otros formatos tales como los polvo antitranspirantes, las toallitas o el gel. De este modo, podemos aplicar de forma fácil y cómoda el formato que más se adecué a nuestras necesidades.
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Remedios naturales contra el mal olor
A pesar de que la ciencia ha avanzado mucho, actualmente se siguen utilizando remedios naturales de toda la vida que siguen ejerciendo su función y ayudan a eliminar el mal olor.
El Bicarbonato de sodio se puede utilizar para minimizar la aparición del mal olor corporal. Si lo rocías en tu calzado y/o calcetines antes de usarlos, reducirás la cantidad de bacterias que provocan el mal olor. También, frotado en axilas y manos hace su función.
Otra de las maneras en que se usa consiste en sumergir los pies o las manos en agua con bicarbonato cada noche, durante 15 o 20 minutos.
Por su parte, el almidón de maíz puede ayudarte a mantener los pies secos. Si pones un poco de la fécula de maíz en los pies antes de calzarte, este se encarga de absorber el exceso de humedad y, por lo tanto, frenará la producción de mal olor. Debes tener en cuenta que los pies tienen que estar bien secos antes de aplicarlo, para que no se te queden pegajosos. Asimismo, puedes frotarlo en las axilas bien secas, aunque, si llevas ropa oscura, debes tener cuidado que no queden demasiados restos.
Las Sales de Epsom o Sulfato de Magnesio, en su versión no hidratada funcionan como secante y se pueden aplicar directamente sobre la zona donde haya sudoración excesiva. Añade un par de cucharaditas en medio cubo de agua para hacer un baño de pies o manos durante 15 minutos ya que ayudará a eliminar las toxinas de la piel.
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