Si sufres de sudoración excesiva es probable que en ocasiones hayas sentido que pierdes el control de tu vida, que el sudor no para de ponerte en situaciones incómodas haciéndote sentir inseguro y avergonzado.
La hiperhidrosis, aparte de su condición genética, también es inducida por una parte emocional (como el estrés o la ansiedad) de manera que se retroalimentan positivamente: cuanto más estrés tengas más sudarás y, cuanto más sudas más te estresarás. Como resultado final, acaba afectando negativamente en tu autoestima, bienestar y en tus relaciones sociales y laborales.
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La importancia de nuestra mente
Para ayudar a controlar tu exceso de sudoración lo que tienes que hacer es romper este vínculo entre el estrés y sudor, empezando por controlar tus pensamientos. Si no puedes decidir cuándo puedes sudar entonces decide qué pensamientos tener, ¿no?
A continuación te dejamos algunos consejos que te ayudarán a fortificar tu mente:
- No lo veas como un enemigo al que combatirlo. La hiperhidrosis es algo que no puedes eliminar de manera indefinida por lo que no vale la pena malgastar energía intentando eliminarlo o combatirlo. Si empiezas a sudar, asúmelo como algo natural con lo que tienes que vivir. Aunque parezca una tontería, esta manera de ver la sudoración hace que disminuya la sudoración producida por estrés o ansiedad.
- Si te encuentras en sitios concurridos y cerrados, y empiezas a sudar, ponte un los auriculares y escucha música que te guste para evadirte de la situación.
- Céntrate en las cosas buenas que te han sucedido en tu día o en la vida en general. Aunque en ese momento estés sintiendo como cada gota de sudor recorre tu cuerpo, enfoca tu atención en estos pensamientos positivos.
- No dejes que la rabia causada por la impotencia de sudar te gane. La rabia produce sudor por lo que si te enfadas porqué estás sudando producirás más sudor.
Hay que tener en cuenta que estos consejos no son para dejar de sudar a corto plazo sino para cambiar tu mentalidad.

Hábitos
Intenta combinar estos consejos con la creación de nuevos hábitos que ayuden a tu cuerpo a obtener mejor control de sudoración.
- Lleva siempre contigo una botella de agua. Evitará que te deshidrates y que transpires y, además, te servirá para eliminar más toxinas
- Sustituye las bebidas con cafeína por zumos naturales. Estarás más tranquilo y sudarás menos.
- Utiliza ropa fresca y holgada. Las prendas de lycra y otros materiales sintéticos hacen que no se evapore tu sudor, agravando el problema. Lo mejor son las camisetas o calcetines de algodón que permitan la respiración de los poros.
- Para tus pies, utiliza calzado fabricado con materiales que ayudan a que tu piel respire, tales como el cuero natural, zapatillas con tela de nailon o sandalias.
- Usa antitranspirantes. Hay distintos según para cada grado de sudoración. Considera utilizar tu antitranspirante por la noche sobre la piel seca y limpia ya que tus glándulas sudoríparas no están activas cuando duermes, permitiendo el mejor funcionamiento del producto.
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